Fotos antiguas de Madrid: La Calle de Alcalá en 1856

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Acostumbramos a pensar en la calle de Alcalá y al instante la imaginamos desbordada de tráfico o nos vienen a la cabeza sus metros más turísticos, los que se deslizan entre la fuente de Cibeles y la Puerta de Alcalá. Hoy sin embargo desvelamos otra faceta suya, más desconocida, más humana, más ajada. Es lo que ocurre cuando uno viaja tanto en el tiempo y se marcha hasta 1856 cuando las primeras fotografías empezaban se utilizaban para retratar un Madrid del que ya poco queda.

La imagen nos traslada a los primeros metros de la calle más larga de Madrid en donde se funde con la Puerta del Sol. La foto, propiedad de la Biblioteca Nacional es obra de Charles Clifford. Lo que más nos llama la atención es el aspecto humilde y sencillo de varias de las construcciones que vemos. Fachadas cubiertas por toldos y telas que nos hacen creer que la foto está tomada en verano  ¡Pobres aquellos madrileños que se las tenían que apañar buenamente para hacer lo más livianos posibles aquellos días de intenso sol!

Aquel aspecto de patio de vecinos poco o nada se parece a la realidad actual, en la que esta zona está llena de oficinas, sedes de multinacionales, aseguradoras y bancos. En aquella calle de Alcalá la gente tendría sus ropas al sol a la vista de los viandantes. Según he podido leer ‘La foto está tomada desde el solar que empezaba a dejar el derribo de la Iglesia del Buen Suceso. En la Calle Alcalá aparece el edificio de Hacienda y en el primero de los edificios que aparece a la izquierda, en su bajo, se puede ver la entrada al más antiguo de los diversos Café de Levante que ha tenido el centro de Madrid. Este de la foto fue frecuentado por Mesoneros Romano y desapareció con la reforma de la Puerta del Sol. El café se mudó inicialmente a la Calle Prado para terminar de nuevo en la nueva Puerta del Sol tras la reforma’.

No hay ni rastro ya de aquellos cafés, ni fachadas guarnecidas con telas. Aquel Madrid se esfumó para siempre y es que vamos ya camino de dos siglos de aquello. Quizás algún día a nosotros, los humanos del futuro nos analicen con la misma sorpresa y extrañeza que observamos estas fotos. ¿Será así?El café se mudó

La Calle de Alcalá en 1856

La Calle de Alcalá en 1856. Biblioteca Nacional de España